
Estaba tumbado y me vino todo esto a la cabeza.
Septiembre 27, 2004Comienzo a sentirlo. La oscuridad de este mundo ha empezado a abrazar mi cuerpo y mi espíritu. Sé que es deber y requisito para mi convertirme en reflejo del mundo para combatir por su salvación. Pero temo que, si no encuentro un remedio, mi descendimiento a la sombra me prive de toda llama en mi corazón y me vea desnudo en mi labor como heraldo de Gaia.
Reflexiones tras su primer encuentro con la oscuridad.
