Cada día me cuesta más asimilar según qué cosas que leo en la prensa. Eso si, he de reconocer que la humanidad goza aún de esa peculiar facultad de sorprenderme regularmente. En la sección de ciencia de elmundo.es podemos leer
esta noticia, la cual nos informa de que una astróloga ha demandado a la NASA y ha pedido que paralice su proyecto Deep Impact (que consiste en el estudio y posterior destrucción de un pequeño cometa) porque afecta al orden natural del cosmos.
Según cuenta elmundo.es, Marina Bai, que es como se llama la astróloga, ha cursado una denuncia contra la asociación aeroespacial americana con la intención de que no lleven a cabo la misión en el cometa Tempel 1, suceso que previsiblemente ocurriría el 4 de Julio de este mismo año.
La Sra. Bai argumenta que con esta misión se está “atentando contra el estado natural del Cosmos” y que se puede poner en peligro el balance natural de las fuerzas del Universo. Y es que, aunque los objetivos de la NASA en teoría son analizar la composición del cometa, la experimento de estrellar un proyectil contra su superficie para examinar las consecuencias puede dar unos resultados que no están cuantificados y por tanto suponen un riesgo para la armonía cósmica.
Hombre, a mi personalmente lo que me preocuparía es que ocurriese como en la película que da nombre a la misión, en la que después de detonar los explosivos el cometa queda dividido en dos pedazos igual de letales. Imaginaos si por alguna carambola estelar despeñasen el cometa y acabase cayéndonos algo.
En la NASA por supuesto flipan con la movida y restan hierro a los peligros del experimento, afirmando que con esta misión podremos disfrutar de “los primeros fuegos artificiales cósmicos de la Historia”.
Glups.