Imaginad que dentro de unos meses estrenan “Scary Movie 5″.
Imaginad que, de entre todas las películas que parodian, también eligen a Transformers.
Bien.
Eso que tenéis en mente ES Transformers.
Michael Bay ha dirigido la que posiblemente sea la película más didactica de la historia. Esto es, ‘cómo no hacer una película, sobretodo cómo no escribirla’.
A Transformers le sobran el 90% de los personajes y el 80% de la trama, así de claro. El lavado de cara ha sido total. La serie original se basaba en las ambiciones de los Decepticons por los recursos naturales de la Tierra, en concreto, del codiciado energón. Mucha gente vio en esto una crítica al imperialismo de las superpotencias, así que el giro de 180º estaba cantado, y ahora la película es una americanada donde el american way of life puede hasta con los temibles robots alienígenas.
A partir de aquí es puro destripe. Avisados quedáis.
- La historia comienza contando como un objeto llamado la “chispa vital” (os juro por Dios que esto es verdad), de origen desconocido, crea la vida cibernética. Después sabemos que Megatron, un buen día, decide que él debe ser el puto amo de Cybertron. Y como la “chispa vital” es así, decide irse del planeta (¿decide? se supone que es un mero objeto) y acaba, como no, en la Tierra. ¡Con la de planetas que hay de camino! La chispa vital, que tiene forma de cubo gigante lleno de runas, se estrella en el ártico, donde según he estado leyendo antes no había los glaciares q hay ahora. Megatron se estrella también en el Ártico y queda en hibernación debido al frío, esto hará unos 10.000 años. Sí, cuando no había hielo se quedó congelado.
- A principios de siglo XX, un grupo de aventureros descubre el cubo y a Megatron bajo el hielo. Bueno, concretamente, el suelo se hunde SÓLO bajo los pies del capitán y cae justo sobre los premios gordos. Los americanos sacan ambos cacharros con la tecnología del siglo XX, cuando apenas podían los rompehielos hacer honor a su nombre, y transportarlos a una base secreta en los USA.
Ah, el cubo mide como una casa de ocho plantas.
- Llegamos al siglo XXI. El nieto del capitán de marras conserva dos o tres baratijas del abuelo ya más que muerto, entre otros, unas gafas rotas. Luego resulta q en las gafas rotas está el mapa para encontrar el cubo de las narices.
- Bumblebee descubre tooooodo lo anterior por la cara. O eso parece, porque desde el primer momento sabe encontrar al chico e ingeniarselas para ser comprado por él. Para avisar al resto de autobots hace el Batman: proyecta el logo d los autobots sobre las nubes con un cañón de luz.
- Frenzy, un Decepticon canijo que se transforma en radiocassette, descubre casi todo lo anterior a través de la página de Ebay del chaval, porque el muy crápula quiere vender las cosas de su abuelo. El tal Frenzy, para que os hagáis una idea, hace las veces del clásico negro pasado de gracioso de este tipo de producciones.
- El Decepticon Blackout ataca una base marine en Qatar. Posteriormente, el Decepticon Scorponok (Dios, lo que han hecho con ese imponente líder que era en la serie original) acecha a los soldados supervivientes. El Pentágono analiza una ’señal’ que emiten los Decepticons para saber a qué país pertenecen (jeje), pero ninguno de sus cerebritos lo consigue descifrar.
- Una de los cerebritos pasa el archivo con la señal a una tarjeta SD y la lleva a un colega suyo, un gordo negro e idiota que al parecer es un pirata de la polla. Tanto que hace lo que ningún otro: descifrar los caracteres rúnicos de la señal, con la clásica animación tope chula en la pantalla. Y es que el amigo debe tener la distri de Linux que usan en Cibertron.
- Luego, el FBI los pilla a ambos. No sé cómo lo consiguen. Da igual de hecho: todo lo referente al punto anterior no influye en NADA al argumento.
- El nieto del capitán, futuro hijo de Indiana Jones, es el pringao de clase. O sea, el capitán del equipo de rugby se mete con él y éste está colado por la buenorra y calentona novia del cachitas.
- Durante los primeros veinte minutos la película se centra en el chaval, la neurótica de su madre, el tonto lava de su padre y el chihuaha que tienen. El chihuaha centra parte de la trama, y mientras tu te preguntas dónde están los putos robots, la película te cuenta que el puto perro tiene una pata escayolada y el chaval le da pastillas para que no le duela. Os juro qu esto son como veinte minutos de película.
- Los autobots se refugian en casa del chaval. A pesar de que con cada pisada se escucha un BOUM, nunca alertan nada. Todo el empedrado del jardín y una gran fuente de piedra se van a la mierda, en mitad del silencio de la noche, pero ellos no oyen nada. Sólo cuando uno de los autobots tropieza y cae del todo oyen algo, creen que es un terremoto y el padre resulta ser un miedica patológico a los temblores de Tierra, y cada vez que pasa algo así y tiembla todo, el tío sale corriendo y se mete debajo de donde pille. En serio.
- Finalmente, los padres intuyen que su hijo oculta algo. Cuando consiguen entrar la madre le pregunta, ¿te estabas masturbando? Y la conversación sobre el tema se prolonga como cinco minutos, porque la madre le sugiere nombres menos violentos para tratar el tema, como por ejemplo “el rato agradable de Sam”.
- Resulta saberse que los Transformers emiten una especia de radiación que los identifica y localiza. Así que los servicios secretos americanos llega hasta el chaval y los enchironan a todos porque sí. Si acaso, por conversar con una inteligencia alienígena, si es que eso es delito ¿?¿?¿?¿
- Optimus Prime no hace nada por evitarlo porque “salvarles les obligaría a dañar a los otros humanos”. Lo gracioso es que diez minutos antes hacen precisamente eso, salvarles de los agentes secretos básicamente inspirándoles miedo. Y es que son robots muyyyy grandes.
- Megatron finalmente resucita al final y se lia la super batalla. Lanza un impulso electromagnético que supuestamente ha frito todo aparato que funciona con electricidad, asi que tiran de radios antiguas. Eso sí, los vehículos funcionan de la leche.
- A partir de aquí es una locura: efectos brutales muy desaprovechados por culpa de que Michael Bay es gilipollas y no deja la puta camara quieta. Una cosa es la cámara al hombro para darle un toque documental y otra es moverla de un lado a otro como buscando lo que tiene que encuadrar. Durante minutos y minutos solo ves lineas cinéticas de un lado a otro.
Si eres epiléptico, morirás viendo esta película.
- Con toda esta movida de telón de fondo, el chaval y la chica buenorra van de un lado a otro juntos. Durante toda la película no pasa nada entre ellos, pero al final a la chica le va el rollo, porque sí, y lo sabemos por la cantidad de planos por la cara de los dos mirándose a cámara superlenta, como acostumbra a ser el previsible y manido Michael Bay. Entre el pedazo de contraste de la fotografía, los coros de la música, los cazas sobrevolando y los dos pollos mirándose a cámara lenta, uno no sabe cual película de este director está viendo, porque ves lo mismo en La Isla, Armageddon, La Roca y Pearl Harbor.
- Todos los ordenadores del Pentágono son Macintosh xDDDDDDDD.
- Optimus confiesa que su plan es destruir la chispa vital. O sea, que es muy poderosa, pero que te la puedes cargar en un momento dado. Si no puede, pues se la meterá dentro de su cuerpo (por el pecho, malpensaos) y así se sacrificará. Es decir, según parece, si metes el cubo dentro del cuerpo de un autobot, el cubo será destruido junto el susodicho martir, porque sí.
- Al final, el chaval tiene la única idea sensata de cualquier personaje durante la película: darle la chispa a Megatron. ¿Por qué? Sencillo, mueren enemigo y objeto de la discordia a la vez. Final para tontos totales.
- Megatron parece que está muerto, pero quieren asegurarse, por si les da por rodar la secuela (que ya se ha confirmado que se rodará). Muchos pensaréis que lo más idóneo es desmontarlo y repartir sus trozos por el planeta, como hizo el rey de Inglaterra a William Wallace. Personalmente, yo añadiría enviar su cabeza en un cohete al sol. Pues no, deciden tirarlo al oceano, sobre una fosa de no se cuantos kilómetros de profundidad, donde la presión y el frío le impedirán salir. Qué falsos.
- En general, los diálogos y los personajes son estúpidos, misóginos, acartonados, ordinarios y soeces. Una señora mierda con todas las reglas.
En defnitiva, Transformers sube al podio deshonroso donde ya descansan “Street Fighter”, “Dragones & Mazmorras” y “Mortal Kombat 2″.