Gravity Zero 4.0
Cualquier parecido con un blog real es pura coincidencia, que se os tiene que explicar todo

Cortos que merecen la puta muerte

Ya hace tiempo desde la última vez.

Que te pongan un corto español como complemento a la proyección de una película es una canallada. No es justo que te quedes con un buen sabor de boca por haber visto una gran película para que luego te tengas que ver un pedazo de mierda que lo único que logra es que salgamos de la sala cagándonos en los muertos del imbécil que la hizo y del idiota que la puso. Y por supuesto, nos olvidamos de lo importante: recrearnos en la estupenda película que hemos visto.

Si acaso hubiera estado bien que la proyectasen ANTES que la peli. Pero ocurre que sucedió DESPUÉS.

Y aquí tenéis el aborto. Se titula ‘Santiago de Sangre‘ y trata sobre un tipo que es vampiro y quiere merendarse a una pava. Los actores dan grima de lo bien que recitan el guión, y digo bien con ‘recitar’ porque interpretar, lo que se dice interpretar, no lo hacen.

Repitamos todos juntos: in-ter-pre-tar

Aunque ahora que caigo, ¡si no hay guión! el tipo se da un paseo con la piva, luego tiene una especie de, yo qué sé, ¿flashback? ¿Recuerdo ocasional? En la que torturan a otra tía que, por alguna razón desconocida más allá de la confesa afición del director por el manga, va vestida de marinera.

A partir de este flashback nos torpedean con el elemento más coñazo de la historia: el vampiro lleva en la boca una cuchilla. Ya se lo pueden imaginar, un toque gore. Morreos con lengua y cuchilla de por medio para que la sangre corra generosa.

Después tenemos una escena del vampiro con su hermana que nos sirve absolutamente para nada salvo para meternos a calzador las intenciones del vampiro (como si no las intuyéramos ya) y el hecho de que él posee una especie de amuleto que le protege de la lluvia de Santiago, que está bendita para joder a los chupasangres. En serio. Lo divertido del asunto es que hasta entonces no sabemos que el vampiro es invulnerable a esto, con lo que ya te puedes ir a hacer gárgaras porque acaban de tirar por el retrete uno de los pocos valores del argumento.

Finalmente el colega se enrolla con su víctima, entonces empieza a sufrir unos retortijones mu malos (¿?) y acaba vomitando el amuleto que le protege, momento en el cual sabemos que lo tenía guardado en su estómago, cosa que nunca te preguntas durante el metraje y que por lo tanto da igual. Al final descubrimos que la mujer es una, no sé, ¿cazavampiros?

¡Y en ese puto momento se pone a llover!

Parece mentira que una mierda de este calibre esté hecha por una productora supuestamente con ínfulas profesionales, que cuente con apoyo institucional y que incluso haya tenido la oportunidad (mejor digamos enchufe o daño colateral del colegueo entre tripi y tripi) de estrenarse en Sitges. Casualidades de la vida, la productora es la misma que la de El lince perdido, lo cual explica muchas cosas.

Pero ya sabéis: en España se cae hacia arriba.

La diversión continúa más allá de Santiago de Sangre. Desde el blog oficial podemos llegar a otra perversión de la naturaleza del director: Susana y David. Tres minutos y dos notas haciendo el longui con la cámara puesta boca abajo. ¡No es broma! Al menos es mudo, porque escuchar la dicción de los actores españoles de segunda categoría se está convirtiendo en una actividad de riesgo.

Mis conclusiones:

– el director es un pedazo de friki al que le gusta jugar al rol y masturbarse con las colegialas que salen en los tomitos manga. ¿Qué culpa tenemos de esto los demás?

– en algún momento le vino el flash del tipo con la cuchilla en la boca. O eso o lo vió en alguna otra peli. Y a partir de esta tontería se monta un corto sin ton ni son para justificar su briilante ocurrencia de la cuchilla. No hay más.

– el mundo del cortometraje necesita urgentemente volver a la escuela de guión.

– si la gracia del corto es que el tío es invulnerable a la lluvia, cuéntalo antes de que se sepa que es invulnerable. Esto es un fallo de guión.

– si el vampiro tiene guardado en algún lugar inusual el amuleto que lo protege, haber planteado una intriga acerca de dónde guarda el amuleto. Esto es otro fallo de guión.

– los de Perro Verde padecen de mal gusto constante.

– Eloy Azorín merece el destierro.

– urge que tanto el director como el responsable de Sitges pidan perdón a Miyazaki por haber proyectado este corto después de su película.

– quiero que se me desglose y se me reintegre la parte de la entrada correspondiente a la proyección del corto.

– grabar con la cámara boca abajo lo sabemos hacer todos.

– como España es lo que es, ahora muchos se irán a Youtube y putearán cierto cortometraje. Para que os hagáis una idea de la importancia de este futurible: si llego a elogiar Santiago de Sangre, esto no sucedería, aunque el cortometraje que buscarán en Youtube sea igual de bueno o malo.

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